Cuenca, la espectacular ciudad de las Casas Colgadas, posee todo lo necesario para sorprender al viajero más exigente. Una historia rica en acontecimientos y personajes, una excepcional gastronomía, una actividad cultural que supera con creces a algunas de las más importantes ciudades del mundo. Cosmopolita, moderna y tradicional a la vez, Cuenca conquista a quien se decide a recorrerla y admirarla.
Para disfrutar de Cuenca a tope es preciso disponer de varios días. Cada rincón de su casco antiguo tiene su encanto, sus anécdotas y su esplendor. Desde el Castillo hasta la Puerta de Valencia, la Plaza Mayor, el Puente San Pablo, las Casas Colgadas y la periferia de la ciudad, merecen que el visitante detenga su marcha y se deje envolver por el hechizo de una ciudad sin igual.
La oferta de alojamientos en Cuenca es una de las más variadas y completas del centro de España. Con establecimienos de gran categoría o económicos, hostales, casas con encanto y pequeños hoteles boutique, Cuenca cuenta con todo lo necesario para una estancia inolvidable y ajustada a todo presupuesto.
Por lo general, en el centro histórico se encuentran los hoteles de Cuenca más representativos, aunque a un paseo del Casco antiguo se encuentran hoteles totalmente reformados y dotados de la más alta categoría dotados de las últimas tecnológias y las mejores funcionalidades para que su estancia sea lo más agradable, entre los que destacan el Hotel Alfonso VIII de Cuenca.
Alejándose del centro, la oferta crece en variedad de precio y de estilo. Antiguas casonas refaccionadas o pequeños hoteles con encanto, construidos bajo los estándares de la modernidad, son opciones por demás convenientes para disfrutar de Cuenca con bajo presupuesto. Cercanos a la gran oferta de diversión que ofrece la capital conquense, los hoteles de 3 y 2 estrellas se esparcen en los alrededores de bares, confiterías, teatros y centros de espectáculos.

